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| Kassius Robertson (foto: ACB Photo) |
El Obradoiro dejó casi sentenciado su partido ante Zaragoza en un tercer cuarto pleno de acierto, pero en un terrible cuarto período estuvo a punto de verse remontado y sufrió hasta el último segundo. El gran comienzo de partido, superando con claridad al equipo local hasta un gran +10 (4-14), liderado por un gran Thomas Scrubb (15+5+2+2 para 25 de valoración al final) daba paso a un apagón que igualaba de nuevo la situación. Con ambos equipos enredados en un partido de bajo nivel de calidad, la bajísima anotación dejaba todo por decidir ya bien entrado el tercer cuarto (34-33). En ese momento apareció un hasta entonces casi inédito Kass Robertson (28 puntos para 28 de valoración al final) para dinamitar el partido con una exhibición de triples que propiciaba un parcial de 0-15 y dejaba al Obra con una ventaja de hasta 16 puntos a poco de terminar el tercer cuarto (39-57). Sin embargo, un cuarto período horrible de los nuestros, superados por la intensidad y la presión defensiva de Zaragoza, daba como resultado un cúmulo de pérdidas y canastas fáciles de un rival que con un parcial de 37-22 le daban a los locales incluso un par de tiros para culminar la remontada en los segundo finales. Los tiros libres que habían ido salvando al Obra en esos minutos decidieron también el triunfo, al errar Mekowulu el último que podría haber llevado el encuentro a la prórroga (78-79). Con este triunfo agónico al final, el Obradoiro se sitúa con un gran record de 11-11 que lo mantiene una semana más de lleno en la lucha por los puestos del 8 al 10.






















