Tras la marcha de prácticamente la totalidad de los jugadores de la temporada pasada (hasta cuatro de ellos seguirán en ACB), la renovación del Tuky Bulfoni ha de suponer el banderín de enganche con el nuevo proyecto obradoirista. El jugador ítalo-argentino quería seguir en Santiago y finalmente ha hecho valer ese deseo por encima de las cuestiones económicas, convirtiéndose desde ya en el jugador insignia del Obradoiro en LEB Oro. Bulfoni promedió en ACB 8,9 puntos, 1,5 rebotes y 1,2 asistencias en casi 25 minutos por partido, con un buen 39 por ciento en triples, dándose la curiosa circunstancia de que fue el único jugador obradoirista que jugó en las 34 jornadas de liga. Más allá de las estadísticas, el Tuky se convirtió, tras el gran Maxi Stanic, en el jugador más representativo del "espíritu Obra" que tantas alegrías nos dio el año pasado.
Los próximos en llegar a Santiago pueden ser los aleros Feliu y Corbacho, que a falta de los famosos "flecos" parecen tener casi cerrados sus fichajes por el club santiagués. Dos buenos jugadores para algo más que completar los cupos, y sobre todo para ilusionar a una afición que necesita grandes dosis de optimismo tras los nefastos últimos meses sufridos por la entidad obradoirista.
